Después de haber leído con mucho cuidado el texto de José M. Esteve, La aventura de ser maestro, me hizo recordar también como ingrese a esta bella aventura que es la de servir a nuestros semejantes desde el bello ejemplo que nos han legado los grandes sabios de la historia.
Recuerdo como si fuera ayer el cuarto año de primaria en una escuela rural en ese entonces, donde ese grado era el mayor en curso en dicha institución. El profesor de nuestro grupo, un hombre alto, fuerte e impecablemente vestido siempre con un color oscuro dominante en los pantalones que usaba y unas camisas con las características de ser color claro, manga larga y además muy bien planchado y por supuesto sus zapatos negros muy bien lustrados, eso era todos los días de clase, a esto le agrego que su forma de dar la clase de las diferentes materias era de una forma muy hermosa ya que hacia que los niños se entusiasmaran en su sesión, tal vez era el temor, el respeto o no lose pero todos le hacíamos mucho caso a sus consejos.
El profesor Bonifacio Ramírez Olvera fue en mi vida el guía de lo en ese momento nació dentro de mí, el deseo de ser como aquella persona que se sabía imponer a un grupo de monigotes ruidosos.
El mismo nos contaba que él, había estudiado en un internado la normal y después se especializo en el área de matemáticas, desde ese momento supe lo que quería ser en mi vida, quede gratamente marcado.
El destino nos tiene deparado muchas cosas en 6to. Año también nos volvió a dar clase y por si fuera poco en la secundaria nos volvimos a encontrar y en esta ocasión una de las hijas del maestro Bonifacio estaba en mi grupo y por esto aparte de las clases que recibía en la secundaria los días domingos en su casa recibía clases extras.
Cuando termino la preparatoria, al elegir la carrera, por falta de información no supe donde se impartía la carrera de profesor en matemáticas e hice los trámites para ingresar al U A S L P en la carrera de Ing. Mecánico Electricista, cuando fui a las oficinas para entregar mi documentación de inscripción me encuentro a un compañero con el que había estudiado la preparatoria, el cual me pregunto por la carrera que estudiara al cual le dije que seria la carrera de ingeniería pero el me dijo......¿que no te interesaba la carrera de profesor en matemáticas?.... y le conteste....si claro que si pero no se donde se estudia y decidí ingresar a la uni,...pero ..¿no sabes que en la escuela de Física se imparte la carrera de Profesor de Matemáticas de NMS?....le conteste que no sabía pero que iría inmediatamente y así lo hice, ese mismo día quede inscrito en la carrera de Profesor en Matemáticas de NMS en la escuela de Física de la UASLP, se me facilito ya que había aprobado el examen de ingreso para la ingeniería y solo hice el cambio correspondiente, de tal forma que creí que Dios me puso en mi camino a ese compañero que gracias a el seguí con lo que hace años pensé en estudiar desde la primaria.
En 1984 terminaba la carrera que había nacido la ilusión en cuarto año de primaria gracias a un profesor que dejo una huella imborrable.
En el 85 ingreso a mi primer trabajo que es en Cd. Valles en la Universidad, en las carreras de Contador Público y Químico Farmacobiologo y además en la escuela preparatoria, en ese entonces tenía escasamente 21 años y estaba frente a jóvenes de 18 o mas años ya que en la preparatoria impartía clase al turno nocturno donde la mayoría de las personas trabajaban por el día y estudiaban por la noche y en la universidad mayores de 18 años, asi es que fue una experiencia muy fuerte ya que era la primera vez que estaba frente a un grupo solo.
Acabado de salir de la Universidad, el conocimiento de las asignaturas estaban allí, pero me encontré que ....¿como entregarlo?...... si, fue muy difícil lo acepto, sobre todo creo que fue mucho más complicado en la preparatoria, que en la Universidad, ya que en la Uni. Los jóvenes llevaban muy buenas bases y el curso se enfocaba a las aplicaciones de las matemáticas, por tal motivo era un poco más sencillo de hacerles llegar a los alumnos el contenido, no así en la preparatoria en donde la verdad me sentí frustrado al termino del semestre ya que el otro compañero que impartía la misma cátedra era ya un maestro de mucho tiempo en esa institución, por lo tanto me sentí mal al termino del semestre, tanto que en enero ya no regrese a dar clase.
En enero regrese a San Luis Potosí a terminar mi tesis para titulación y además aprovechar para entregar documentos a diferentes subsistemas de nivel medio superior para intentar volver a las aulas.
En mayo del 86 después de tanto tocar puertas, en Colegio de Bachilleres por fin aceptaron mis documentos como aspirante y en junio estaba haciendo mis exámenes de admisión, pero lo más importante para mí, fue que recibimos un curso de Formación de Instructores, el cual definitivamente fue el que sentí me falto cuando trabaje en las instituciones educativas anteriores.
Gracias a Dios después de casi 25 años de servicio me siento muy satisfecho por la oportunidad que se servir a tantos jóvenes.
El verdadero pago que uno recibe es la satisfacción del saludo después de tantos años con “ hola profe”...si no te han olvidado y te recuerdan con respeto y cariño, creo que es el mejor pago que un profesor puede recibir.
Gracias compañeros.
Le envío un cordial saludo.
ResponderEliminarLe comento que ya había tenido oportunidad de leer su escrito llamado “Mi confrontación con la docencia” en el Módulo 1 pero al volverlo a leer me hizo recordar la manera en como lo va relatando, existe una parte de que me gusta mucho y es cuando usted va la Universidad; y esta a un paso de entregar sus papeles para inscribirse a la carrera de Ingeniero Mecánico Electricista y justamente en ese momento se encuentra con su compañero de la prepa y le comenta acerca de la Escuela de Física, donde usted puede estudiar para maestro de matemáticas. Me parece muy sorprendente la manera en como se conjuntaron los elementos para que usted pudiera darle un giro a su vida y cumplir su más anhelado sueño, la de “Ser maestro”
Lo felicito por haber logrado lo que un día siendo niño deseo tanto.
Adriana Ivete
Le envío un cordial saludo.
ResponderEliminarLe comento que ya había tenido oportunidad de leer su escrito llamado “Mi confrontación con la docencia” en el Módulo 1 pero al volverlo a leer me hizo recordar la manera en como lo va relatando, existe una parte de que me gusta mucho y es cuando usted va la Universidad; y esta a un paso de entregar sus papeles para inscribirse a la carrera de Ingeniero Mecánico Electricista y justamente en ese momento se encuentra con su compañero de la prepa y le comenta acerca de la Escuela de Física, donde usted puede estudiar para maestro de matemáticas. Me parece muy sorprendente la manera en como se conjuntaron los elementos para que usted pudiera darle un giro a su vida y cumplir su más anhelado sueño, la de “Ser maestro”
Lo felicito por lograr llegar a ser el maestro, que un día un niño de primaria deseo con todo el corazón.